CAE o borrar con el codo lo escrito con la mano
La intervención de Boric es un intento ramplón de transformar en virtud lo que fue fracaso, y en responsabilidad ajena lo que fue decisión propia. Se puede discutir la política del CAE con seriedad. Lo que no se puede hacer es discutirla omitiendo que el interlocutor principal de esta historia es el mismo que prometió condonar, que vio subir la morosidad, que amplió las facultades de cobro y que hoy sale a indignarse por los resultados.