Se vuelve realidad
Volver, en el rock, casi siempre es un problema. Volver implica negociar con la memoria, con la expectativa, con una versión congelada de uno mismo. Muchas bandas regresan para administrar lo que fueron. Otras, derechamente, para repetirse. Acá no pasa eso. Este es un disco a la altura del mejor catálogo de Los Tres. Y eso, en una historia como esta, no es menor.