En medio de la expectación mundial por la captura de Nicolás Maduro y la presentación de cargos en Nueva York por parte del gobierno de Estados Unidos, el valor internacional del petróleo —el activo económico más importante de Venezuela— no ha reaccionado con la misma intensidad.
Los analistas internacionales apuestan por un impacto acotado en el corto plazo. “Una normalización relevante de Venezuela no se materializa de un día para otro: la recuperación requiere tiempo, logística y capex sostenido, por lo que los drivers del WTI seguirán dominados por el balance global de oferta y demanda y por la política de la OPEC+”, señala Emanoelle Santos, analista de mercados de la plataforma global de inversiones XTB Latam.
¿Cómo reaccionaron los mercados?
Donde sí se observó un movimiento significativo fue en las acciones de empresas del sector energético. Y es que, pese a que hoy el impacto de la industria petrolera venezolana sigue siendo limitado, las compañías del rubro apuestan por un eventual desarrollo e inversión en infraestructura, de la mano de una mayor intervención de Donald Trump.
“El movimiento fue amplio, pero tuvo un líder: Chevron (+5%) avanzó con más fuerza que sus pares al ser el único gran major estadounidense que hoy opera en Venezuela bajo una autorización especial, lo que la deja mejor posicionada para capturar beneficios tempranos si el acceso de empresas estadounidenses se amplía”, explican desde XTB.
La firma agrega que el rally fue aún más intenso en el segmento de servicios petroleros, donde Halliburton subió cerca de +9,3%, SLB escaló alrededor de +10,2% y Baker Hughes ganó aproximadamente +4,2%, reflejando la expectativa de contratos asociados a la reconstrucción, mantenimiento e ingeniería de infraestructura.
Cabe recordar que China es el principal cliente de diésel de origen venezolano; captura cerca del 50% de los envíos de crudo con ese origen.
Inversión urgente
De acuerdo con los expertos, el precio del petróleo se mueve en línea con la idea de que una normalización en Venezuela tomará tiempo. “No solo se necesita capital, sino también ingeniería, perforación, reacondicionamiento de pozos, manejo de crudos pesados, compresión, transporte y mantenimiento de instalaciones que han sufrido años de deterioro, eventos operacionales y subinversión”, explican.
El gerente de Estudios de Renta 4, Guillermo Araya, explica a EL DÍNAMO que, para que Venezuela alcance una producción similar a la de la era pre-Chávez —cuando se extraían 2.880.000 barriles diarios—, se requeriría una inversión cercana a US$ 100.000 millones.
“Actualmente, la producción de petróleo en Venezuela alcanza los 995.000 barriles diarios (bpd). Por lo tanto, estamos hablando de triplicar la producción actual. Incluso si lograra volver a niveles cercanos a los 3 millones de barriles diarios, esa cifra representaría apenas un 2% de la producción mundial”, detalla.
Araya agrega que el impacto en el precio sería marginal, pero que lo clave será observar cómo se administra el enorme volumen de reservas del país: Venezuela concentra cerca del 20% de las reservas probadas de petróleo a nivel global.
“Solo en el mediano y largo plazo esto sería positivo para el resto del mundo, incluido Chile, por una mayor oferta de petróleo en este lado del mundo y más cerca de nuestro país, lo que eventualmente podría beneficiarnos”, concluye.