Este martes se desarrolló la sexta jornada del tercer juicio contra el chileno Nicolás Zepeda en la ciudad de Lyon en Francia, proceso en el que se le acusa por el crimen de su ex pareja japonesa Narumi Kurosaki.
Durante la jornada, declaró Arthur del Piccolo, última pareja de la joven, quien rompió en llanto al recordarla. En su testimonio, afirmó que, pese a haber mantenido una relación de solo tres meses, “fue profunda y con amor”.
Del Piccolo relató que conoció a Narumi cuando ella aún mantenía una relación con Zepeda, y que “él la habría incentivado finalmente a terminar, dado que siempre comentaba que tenía algunos inconvenientes, que había vivido un momento complejo”. Además, sostuvo que ambos sabían que el acusado planeaba viajar a Francia, “porque no aguantaba el término de la conexión entre ambos”.
“Podría haber huido”: la impactante revelación del padre de Nicolás Zepeda
En la misma jornada, compareció el padre del acusado, Humberto Zepeda, quien describió a su hijo como una persona ejemplar durante su infancia y juventud. Asimismo, recordó el momento en que conoció la desaparición de Narumi: “Me contó sobre la desaparición de Narumi Kurosaki el 17 de diciembre de 2016”.
En su intervención, reveló que su hijo tuvo oportunidades de abandonar Chile antes de su extradición: “¡Incluso le ofrecieron la oportunidad de escapar a Argentina, pero nunca aceptó!. Me dijo: ‘No, papá, de ninguna manera, me quedo aquí y responderé ante la justicia, porque soy inocente’… Cuando podría haber huido a cualquier parte”.
Consultado sobre la posibilidad de que su hijo fuera culpable, afirmó que “solo puedo admitir que soy el padre de Nicolás, y el amor de un padre no desaparece de la noche a la mañana”. Y agregó: “el amor de un padre o una madre es infinito, y jamás negaré su condición de hijo. Él es mi hijo y lo seguirá siendo mientras yo viva. Pero, ante todo, debemos aceptar la decisión de este honorable tribunal”.
Posteriormente, declaró la madre del acusado, Ana Luz Contreras, quien aseguró: “Creció en una familia llena de amor”. También indicó que no tenía conocimiento de las actividades de su hijo en Francia en 2016: “No tengo control sobre sus actividades ni sobre sus finanzas”.
En su testimonio, reconoció ciertos rasgos de personalidad del acusado. “Ha sido así desde pequeño, da explicaciones muy largas para preguntas muy cortas. Piensa mucho en la respuesta más adecuada”.
Al cierre de la audiencia, la madre entregó un mensaje directo al jurado. “Pase lo que pase, pasará, ¡pero sé que mi hijo es inocente! Lo sé, porque lo llevé en mi vientre. Él no puede hacerle daño a nadie, y menos a alguien que lo amaba… Lo digo de todo corazón, él es inocente”.
El juicio continúa en su fase final, con testimonios clave que podrían marcar el veredicto del tribunal francés.