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Diputado Diego Vergara (REP): “Lo relevante es la aprobación de la megarreforma, la democracia es así: con la mitad más uno se aprueba”

El legislador y exalcalde republicano ahonda en conversación con EL DÍNAMO en lo que espera para el proyecto emblema del Gobierno y responde a las críticas de alcaldes hacia la medida que pone fin al pago de contribuciones. “Hay que hacerles ver que es muy necesario ajustar el presupuesto”, dice.

Quien fuera concejal por un ciclo y alcalde de Paine por tres periodos consecutivos, llegó a la Cámara de Diputadas y Diputados tras una pausa de cerca de cinco años de su carrera política. Se trata del diputado Diego Vergara (Partido Republicano).

El ingeniero en Acuicultura se tomó unos minutos del día viernes para conversar con EL DÍNAMO tras una semana acontecida para los republicanos en el Congreso. La frase “mi trabajo es de lunes a miércoles” para justificar su viaje al Caribe en semana distrital, obligó a su bancada y al diputado Leandro Kunstmann a salir a retractarse y aclarar el episodio. “Esa explicación no fue buena”, reconoce a este medio Diego Vergara (50) sobre su compañero de bancada.

En esta entrevista, el legislador habla de su debut en el Congreso, su anterior militancia en Renovación Nacional y su parecer sobre algunos de los desacuerdos que ha tenido esta colectividad con el Gobierno. “Uno desearía que no tuvieran esas discordancias con el ministro Quiroz. (Aunque) son opiniones que se deben respetar en un país democrático y libre”, dice.

También habla de lo que espera para la megarreforma en el Senado que, por ahora, avanza con el viento a favor para el Gobierno, después de que el oficialismo lograra hacer valer su mayoría para que esta iniciativa —originalmente denominada Ley de Reconstrucción Nacional— se discuta sólo en las tres comisiones que estaban en el itinerario de esta administración. “Si hacemos crecer al país con la reforma, aprobada por el margen que sea, los buenos resultados asegurarán su permanencia en el tiempo”, defiende.

Asimismo, aludiendo a su experiencia municipal, responde las críticas que han hecho alcaldes a una de las medidas emblemas de la reforma: la eliminación del pago de contribuciones de la primera vivienda para mayores de 65. “(Los alcaldes) no están viviendo la crisis económica que hemos enfrentado en los últimos cuatro o cinco años“, apunta.

El viaje de Kunstmann y la relación con Kast

Hubo una controversia sobre un viaje que hizo su compañero de bancada al Caribe en semana distrital y la justificación que entregó en ese momento. Aunque él pidió disculpas y la bancada salió a referirse a este tema, me gustaría saber si este episodio merece alguna reflexión o comentario de su parte.

— El viaje de Leandro Kunstmann se anunció y según tengo entendido, se conversó con Miguel Landeros (secretario general de la Cámara), quien gestionó el permiso para poder viajar. Que diera a entender que su trabajo es de lunes a miércoles no fue afortunado. Esa explicación no fue buena, considerando que nosotros trabajamos prácticamente el mes completo en las tareas que tenemos encomendadas. Los días distritales son los jueves y viernes, y las semanas distritales se realizan la última semana del mes. Creo que, más que todo, lo le pega a Leandro es que esta declaración fue desafortunada.

Usted fue concejal y alcalde de Paine por varios periodos. El presidente José Antonio Kast es de esa zona, ¿cómo es su relación con él?

— Conozco a José Antonio hace mucho tiempo, tal vez por temas del barrio, ya que yo también soy de Paine. Mi familia está ligada al mundo agrícola y el padre de José Antonio, en cierto modo, al mundo industrial y agrícola, por lo que nuestras familias se conocen por generaciones. Aunque tengo una diferencia de edad con él de unos quince años, nos conocemos de toda la vida y tenemos una relación bien cercana.

¿Decidió unirse al Partido Republicano por alguna cercanía política o personal con él?

— No. Mi salida de Renovación Nacional se debió a que, en los últimos años, el partido había perdido el carácter que me había cautivado en mis inicios. El Partido Republicano fue el que comenzó a generar el perfil político que a mí me gusta. Conocer a José Antonio pudo influir, pero más bien me gustaron las ideas republicanas post-estallido social, ya que fue una colectividad que siempre mantuvo una sola línea después de ese acontecimiento.

La relación con RN

¿El estallido social fue decisivo entonces?

— Fue post-estallido y posterior al proceso del segundo Consejo Constitucional. Sin embargo, el estallido social siempre me hizo mirar al Partido Republicano de muy buena forma.

Hablando de Renovación Nacional, ellos han sido críticos con algunos aspectos del Gobierno, como con el ministro Quiroz o ciertos puntos de la megarreforma. ¿Cómo ve usted esa situación?

— Lo veo como algo válido, como cualquier opinión que se quiera dar. Es un partido con el cual estamos prácticamente dentro del Gobierno. Es la postura de RN y creo que se debe respetar, a pesar de que uno desearía que no tuvieran esas discordancias con el ministro Quiroz. Son opiniones que se deben respetar en un país democrático y libre.

Claro, pero más allá de eso, ¿no le complica que se genere una especie de ruido político en torno al proyecto de Gobierno?

— Sin duda genera ruido. Uno siempre quiere que los partidos de la coalición sean muy disciplinados, pero el carácter y la fórmula actual de Renovación Nacional provocan esto. Hay que respetar su libertad y su forma de decir las cosas. Podría generar ruido, pero no lo veo de manera tan grave.

El mundo municipal y la megarreforma

Usted fue alcalde por tres periodos. ¿Cómo planea plasmar su experiencia en el mundo municipal en su actual cargo?

— Sin duda, la experiencia en la municipalidad es lo que me hace llegar al Congreso. No veo sano que existan políticos que, sin conocer el mundo público en la práctica, pasen de la noche a la mañana a ser diputados o senadores. El paso por un municipio ayuda mucho a vivir la realidad del servicio público, porque los municipios son las instituciones que llevan las leyes a la práctica y están en la primera línea solucionando el problema diario de la ciudadanía. Me ha servido mucho para estar en una sintonía fina con respecto a las leyes que vamos discutiendo.

¿Cómo evalúa que alcaldes tanto de oposición como del oficialismo estén en contra del fin del pago de contribuciones por las repercusiones que tendría el Fondo Común Municipal, siendo que esta es una de las medidas principales de la megarreforma del Gobierno?

— Yo hago una crítica al mundo municipal respecto a lo que plantean los alcaldes. No están viviendo la crisis económica que hemos enfrentado en los últimos cuatro o cinco años. Noté en las cuentas públicas que recorrí: los municipales son los únicos presupuestos que no paran de crecer y se reajustan con total normalidad año tras año. Hay que hacerles ver que es muy necesario ajustar el presupuesto. Deben entender que cada rebaja a los privados es vital para activar la economía. Si no, demuestran una falta de autocrítica frente a cómo se ha frenado la economía de los mismos privados que generan los recursos para el sector público.

Pero, de igual manera, ayer alcaldes criticaron al presidente porque esto supondría una merma en sus presupuestos.

— Sin duda, si se exime del pago de contribuciones habrá mermas, pero eso ya fue aclarado. Tanto el presidente como el ministro Quiroz señalaron que los fondos comunes municipales no se verán afectados a través de la Ley de Presupuestos. Más allá de eso, el juego político hace que sea más fácil criticar que entender que estos fondos no se van a tocar. Hay una intencionalidad política detrás de parte de la oposición; no quieren creerlo, pero ya se les anunció que el fondo no será afectado.

El debate de la megarreforma en el Senado y el margen amplio en duda

Siguiendo con la megarreforma, ¿qué espera del debate de este proyecto en el Senado? ¿Le da importancia a que se apruebe con un margen amplio?

— A estas alturas, lo importante es que el proyecto se apruebe. Ya sea por un margen amplio o por un solo voto, lo relevante es la aprobación. La democracia funciona así: con la mitad más uno se aprueba, y perfecto. No entiendo por qué a veces se exige que todas las reformas salgan por un amplio margen. Hoy contamos con una cantidad determinada de parlamentarios y senadores, y si se consiguen los votos necesarios, lo importante es avanzar rápido porque la economía del mundo privado ya no da para más.

Entiendo que el argumento para buscar un amplio margen es garantizar la durabilidad del acuerdo en el tiempo, evitando que un Gobierno de signo político distinto revierta la reforma.

— Lo primordial es que se apruebe. Si esta reforma se aprueba e implementa a fines de este año, tendremos resultados económicos en el segundo, tercer y cuarto año, esperando alcanzar el 4% de crecimiento estipulado. Lo insólito es que la reforma de 2014, de la presidenta Bachelet, ha perdurado a pesar de sus resultados nefastos para la economía. No me cabe duda de que si hacemos crecer al país con la reforma actual, aprobada por el margen que sea, los buenos resultados asegurarán su permanencia en el tiempo.

¿Vería con buenos ojos que algunos de los puntos más emblemáticos del proyecto sufran modificaciones, o espera que se mantenga lo más parecido a lo despachado por la Cámara?

— Creo que la reforma tiene un carácter más técnico que político. Tiene componentes políticos, pero son menores. Cuando el mundo político interfiere demasiado e ideologiza los proyectos, ocurre lo de la reforma de 2014, donde los técnicos advertían que sería compleja y los políticos aseguraban que traería más recaudación, empleo y crecimiento, cuando no fue así. Ojalá el diseño técnico, encabezado por el ministro de Hacienda, se mantenga lo más fiel posible a como entró, aunque sin duda habrá modificaciones.

Acusación constitucional contra el exministro Grau

Pasando a otros temas contingentes del Congreso, ¿espera sumar más apoyos, además de los libertarios, para la acusación constitucional contra el exministro Grau?

— Desde luego, siempre se espera contar con una sanción para lo que generó el exministro Grau, porque no lo veo como un simple error de cálculo insignificante. Las variaciones en las cifras de lo que declaró demuestran que el tema no fue tratado con la seriedad que requiere la economía. Por eso esta acusación constitucional es muy importante: busca sentar un precedente para el futuro, porque de lo contrario se entendería que, a nivel económico, da lo mismo cometer faltas de prolijidad ya que nunca habrá sanciones. Es clave que esta acusación se respalde y que los parlamentarios de Chile Vamos tengan la claridad de aportar los votos necesarios para que prospere.

Pensando en las señales menos efusivas de respaldo que ha habido por parte de Chile Vamos, ¿cree que vale la pena perseverar en este intento?

— De acuerdo con las declaraciones recientes de Jorge Alessandri —quien entiendo que postulará a la presidencia de la UDI—, él ha tomado esto como una caballo de batalla y está dando un soporte importante, invitando a su partido a apoyar claramente la acusación. Hay que esperar a que se presente formalmente. Los aires de Alessandri me dan bastante esperanza.

Ley de Escuelas Protegidas

Diputado, esta semana también se aprobó la Ley de Escuelas Protegidas. Como miembro de la Comisión de Educación, ¿qué rescata de esta iniciativa? ¿Qué responde a las críticas de la oposición y del Colegio de Profesores sobre que no resuelve el fondo del problema y que implica una logística compleja, como revisar mochilas al inicio de la jornada?

— Escuelas Protegidas es una ley corta y muy práctica. Son herramientas pensadas para ser utilizadas en momentos específicos del día a día por los profesores. Hoy no cuentan con ellas; actualmente, la facultad para revisar una mochila ante una sospecha no existe. Por lo tanto, esta ley ayuda a empoderar el liderazgo de los profesores y directores, el cual ha sido muy menoscabado en los últimos años.

No me sorprende que la izquierda intente ningunear esta ley, ya que la rechazaron de principio a fin. Me sorprende que, viendo los malos resultados de sus propias reformas educacionales anteriores, no hayan presentado ninguna alternativa a lo que hoy propone Escuelas Protegidas. Una vez promulgada, marcará un antes y un después en la conducta y en la restitución de liderazgos. Aunque concedo el punto de que no soluciona el descalabro total de la reforma de Bachelet, que significó “quitar los patines”.

En esta área, usted también ha sido crítico con los SLEP. ¿Cómo planea manifestar esa preocupación en la comisión? ¿Tiene algún proyecto en mente?

— Yo fui sostenedor de colegios durante mucho tiempo en una comuna rural de escasos recursos como Paine, y logramos tener deuda cero. Si Paine fue capaz de alcanzar números azules en la administración, mi crítica general es hacia los alcaldes: los SLEP terminaron siendo un premio a la negligencia y a la dejadez de las autoridades locales que no asumieron la educación con la seriedad requerida.

Para los alcaldes que hicieron un mal trabajo administrativo y económico, esto es un salvavidas. Si yo hubiera sido parlamentario en ese momento, habría impulsado una ley para impedir la reelección de alcaldes que no entreguen cuentas serias en materia educativa. Los SLEP hoy no solucionan nada, solo trasladan el problema del municipio a otra área.

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