Errázuriz confiesa que popularidad de Karadima influyó en su decisión para investigar las denuncias de abuso
El cardenal escribió una carta dirigida a los obispos de Chile para explicar su actuar con el caso Karadima.
Entre 2003 y 2005, cuando era arzobispo de Santiago, el cardenal Francisco Javier Errázuriz recibió varias denuncias contra el sacerdote Fernando Karadima por delitos de abuso sexual. Así, los denunciantes James Hamilton, Juan Carlos Cruz y José Andrés Murillo pusieron en antecedente al jerarca de la iglesia católica chilena, sin obtener resultado alguno.
Ahora, previo a la reunión que tendrá el Papa Francisco con los obispos de Chile para tratar los casos de abuso sexual y determinar las responsabilidades, Errázuriz escribió una sentida carta a la Conferencia Episcopal donde reconoció que la popularidad que gozaba Karadima influyó en su decisión para investigar las acusaciones de abuso sexual.
Sin embargo, la misiva lejos de reconocer sus errores está orientada a la defensa de cómo manejó el caso. “Se acusaba a un sacerdote de gran convocatoria pastoral, cuya predicación había enriquecido a más de treinta jóvenes que habían sido ordenados sacerdotes, y a cuatro sacerdotes que habían sido consagrados obispos”, escribió Errázuriz.
En esa línea, justifica su actuar señalando que “además se acusaba a un sacerdote que inspiraba una asociación formada por jóvenes y presbíteros que propagaban su fama”.
En la carta, el cardenal indica a los obispos: “Es claro que no hubo de mi parte ni delito, ni crimen, ni encubrimiento alguno”, puntualizando que quería dejar en claro los hechos porque “durante las últimas semanas se me ha difamado públicamente y en repetidas oportunidades, tildándome de encubridor, delincuente, criminal y persona despreciable”.
Finalmente, Errázuriz dedicó unas palabras para las víctimas del caso Karadima, señalando que “la distancia ocasionó en las víctimas un dolor inmerecido que no tuve la intención de causar. Lamento profundamente que esa herida aún no haya sanado”.