¿Por qué el estado de Nueva York quiere eliminar a sus más de 2 mil cisnes?
El departamento de medioambiente los considera "especie invasora prohibida". Atacan a otras aves e incluso ponen en riesgo la seguridad de los vuelos comerciales.
Son elegantes y fueron traídos de Europa hace más de un siglo. Han inspirado canciones y obras de ballet, pero aún así, están condenados: el estado de Nueva York ha decidido matar a sus 2.200 cisnes, al considerarlos una especie invasora peligrosa para las aves autóctonas e, incluso, para las personas.
Destruir el hábitat de los patos y gansos locales, atacar a otras aves e, incluso, atreverse también con los humanos: esos son algunos de los crímenes de los aparentemente inocentes cisnes, que además ponen en riesgo el vuelo de los aviones de pasajeros.
Por todo eso, el departamento de medioambiente del estado las ha declarado “especie invasora prohibida”, exigiendo que sean exterminadas para 2025. La solución planteada es disparar o capturar y gasear a cada ejemplar y aplicar un aceite en sus huevos para impedir que eclosionen.
Son los resultados de introducir especies exóticas en un ecosistema, sólo por consideraciones estéticas, sin tener en cuenta el impacto ambiental ni su interacción con especies nativas.