Se aprieta la mano en Educación
Educar no es solo transmitir contenidos. Es formar personas capaces de vivir en sociedad, lo que exige normas claras y consecuencias frente a su incumplimiento. Sin autoridad en la sala, no hay aprendizaje posible. Sin responsabilidad, no hay comunidad que funcione. Y sin libertad para educar, no hay diversidad ni verdadera calidad.