Grau, el converso de los datos
Ya es tarde para pedirle a Grau coherencia retroactiva. Pero si el exministro que hoy celebra un gráfico que exhibe el éxito del modelo chileno de verdad se ha convertido a la fe de la evidencia, bienvenida sea la conversión, aunque llegue después de profesar con profunda convicción la del relato torcido.