Puede que esta vez de nuevo sienta que es ella o la nada, que una vez más sienta que debe servir a los que ama y darles voz a los que se están quedando sin voz. Creo que sería un error trascendental, tanto humano como político, pero es difícil, tanto en lo humano como en lo político, descartar ese error.
A propósito de un par de libros —de Joaquín Edwards Bello y José Donoso— nuestro columnista intenta resumir lo que fuimos, lo que somos, pero, sobre todo, lo que no somos.
La política abiertamente agresiva e ideológica con la que el presidente quiere hacerse cargo del escenario internacional choca con la aparente serenidad del ministro, que no quiere quedar mal con nadie, pero tampoco sabe cómo quedar bien. Entonces hace las dos cosas: queda mal con sus huestes y mal con los partidarios de la tradicional política de no injerencia de la diplomacia chilena.
Donald Trump y su canciller Rubio no pusieron a un guardia fronterizo en la embajada de Chile solo por agradecimiento a su lealtad política, sino para dejar en claro que Chile es eso mismo, un puesto fronterizo.
Lo que Milei improvisa a los gritos, en Kast es doctrina de toda una vida. Uno inventa un enemigo por semana; el otro tiene el mismo, sin variaciones, desde la infancia. Milei es el fuego que ilumina y se apaga. Kast es la brasa que no se ve, pero dura.
Ocho años en Maipú son muchos años para alguien que decía venir de paso, y el arenal, que iba a ser apenas un laboratorio de buenas intenciones, terminó siendo el lugar donde Vodanovic aprendió lo que ningún cursillo de Georgetown enseña: que el poder municipal, bien administrado, es la antesala más discreta y más eficaz hacia el poder de verdad.
Según nuestro columnista acabamos de pasar un invierno extremadamente complejo, difícil de llevar, frío como pocos, “ochentero”. Y no sólo por los eventos climáticos…
Sin que nadie se lo pidiera, el ministro Arrau sacó del sombrero una reforma constitucional que logró unir en su contra desde Kaiser a Boric, pasando por Carlos Peña, Bellolio o Matamala. Una reforma escrita con el pie izquierdo, que uno pudiera creer que nació de una borrachera si no supiéramos de los hábitos temperados en cuanto a alcohol y drogas del ministro y el presidente. Tan mal redactada y pensada que dejó al propio gabinete confundido.
Vaya tontería, contesta nuestro columnista, en las antípodas de ese discurso. Es más: asegura que, en un grave error de análisis, la izquierda pretende instalar un concepto peligroso y equivocado sobre Kast que, una vez más, los terminará perjudicando a ellos mismos el actual gobierno?
Los que la conocen le dicen “Da Vinci” porque todo lo creativo lo hace bien. Y bonito. Tiene un don, sin duda, lo que le ha permitido ser presentadora de televisión, fotógrafa, entrevistadora, escritora de libros infantiles, diseñadora de interiores (de restaurantes y hoteles), de revistas (ella inventó, entre otras cosas, la imagen de la Zona de Contacto) y ahora de una particular línea de ropa. Aquí conversa con nuestro columnista —su amigo Rafael— para intentar definir, si es que fuera posible, en qué están hoy sus múltiples intereses. “Supongo que todos somos neurodivergentes; pero yo parece que mucho más. Me aburro cuando no hay novedad, me gusta el movimiento”, asegura convencida.