El futuro es ante todo una construcción simbólica, una proyección de expectativas, temores e interrogantes. Surge de relatos compartidos que se sintetizan en la imagen de una travesía, un punto de partida con horizontes que aportan ese sentido de futuro.
Enfrentar la baja de la natalidad es un desafío urgente. Debemos observar en ello el rol que puede jugar Pía Adriasola, especialmente desde el campo simbólico. ¿Proyectará su propia opción como un camino a promover?. ¿Reconocerá y promoverá alternativas para madres que buscan también compatibilizar su desarrollo profesional? Un hecho a considerar es la postura que pueda tomar sobre el proyecto de sala cuna universal, respecto del cual su marido ha señalado que “va a salir cuando tengamos cierto grado de estabilidad económica”.
Están ahí. Invisibles e innominadas. Cumpliendo una función (no un rol) que pocos quieren asumir. No serán destacadas este 8M. No saldrán a marchar y no estarán seguramente en el foco de los medios. Pero en muchos de nuestros propios círculos familiares hay una cuidadora ya sea de menores o de personas de tercera edad.