Opinión
Una industria que incomoda
La discusión de fondo es profundamente cultural y ética. ¿Dónde está el límite? No en la ley —que siempre llega tarde—, tampoco en el consumidor, menos aun cuando es menor de edad. El límite está en aceptar que no todo lo que se puede vender, se debería vender y que no toda necesidad debería ser satisfecha de cualquier forma.