Gobernar sin coalición
Boric incorporó distintas fuerzas a su administración, pero nunca dotó a ese conjunto de una identidad política que superara a Apruebo Dignidad y al Socialismo Democrático. Kast enfrenta un desafío semejante: administra partidos, coordina ministros y negocia en el Congreso, sin que de esa coordinación emerja una coalición capaz de proyectarse más allá de su Gobierno.