Emergencia gubernamental
No todo es seguridad y bolsillo, porque Chile necesita sostener el posicionamiento país en un mundo diferente al que era hace sólo un par de años atrás.
No todo es seguridad y bolsillo, porque Chile necesita sostener el posicionamiento país en un mundo diferente al que era hace sólo un par de años atrás.
En un mundo nuevamente organizado en bloques de poder, donde la soberanía plena parece una quimera, los países menos influyentes enfrentan una disyuntiva incómoda: alinearse con inteligencia o quedar atrapados en discursos épicos sin capacidad real de decisión. ¿Cuál será el camino que elija Chile?
Con una sociedad dividida entre entusiasmo, cautela y alerta, José Antonio Kast inicia su camino a La Moneda enfrentado a la pregunta clave del poder: gobernar para los propios o transformarse para sostener acuerdos, estabilidad y futuro.
Que sea presidente y que no agite durante su gobierno banderas ideológicas al modo de un candidato en eterna campaña y que abandone el discurso separatista de los extremos, es decir, que no le hable solo a una parte de la tribuna e insulte a quienes no están de acuerdo.
Chile tiene estabilidad y seguridad jurídica, lo que hace innecesario los extremos para cambiar un modelo institucional que permite gobernar cada cuatro años, en el intento de resolver los problemas de siempre que deben afrontar los chilenos, solo para para vivir mejor.
Chile no necesita ni un sheriff, tampoco un capitán general ni un comandante vestido de rojo. Solo un gobernante que en cuatro años sostenga la paz social, el progreso con estabilidad y con equidad y, muy especialmente, sostener el espíritu democrático que determina la libertad con responsabilidad. Un gobernante que profese la unión.
En definitiva, en los tiempos por venir en el próximo gobierno, vamos a ver cómo los que se plantean como extremos salvadores del demonio que tienen enfrente, van a tener que gobernar desde un centro pragmático, y que sus gritos electoralistas serán superados por la base institucional.
La pregunta clave a formularse sobre el relato 2030 está en la definición de las alternativas con las que se van a abordar los problemas de siempre, es decir la economía de la gente, la educación, la salud y la seguridad. Esos problemas que no serán resueltos en los próximos 4 o 5 años, tal vez por ser endémicos.
No siempre las elecciones de “medio término” en La Argentina, que implica elegir una nueva conformación del parlamento argentino, es decir diputados y senadores, han tenido tanta relevancia como en este período del gobierno de Javier Milei.
El caso de la aventura argentina es para aprender. Una cosa es disfrazarse para ganar una elección y otra muy diferente cuándo una vez en el poder hay que hacer lo que hay que hacer, y eso implica que las sobrepromesas deben esperar. Es un mensaje para los candidatos a presidente en Chile.