El milagro nórdico
Chile no es Finlandia, ni Noruega, ni Suecia, por mucho que la aritmética fiscal insista en sugerirlo. El milagro no ha llegado. El 97,45% no mide la excelencia de un Estado, mide la eficacia con que ese Estado ha aprendido a no mirarse en el espejo y a saltarse la fila.