Mbappé, niño divino
Mbappé, más que ninguno, ese niño divino que está descubriendo el fútbol, o que está dejando que el fútbol lo descubra a él. Un jugador que es 10 jugadores y uno solo al mismo tiempo.
Mbappé, más que ninguno, ese niño divino que está descubriendo el fútbol, o que está dejando que el fútbol lo descubra a él. Un jugador que es 10 jugadores y uno solo al mismo tiempo.
De Santiago quizás lo que rescata mejor que nadie Merino es justamente lo que la volvió su obsesión: el hecho de que esta ciudad que muestra siempre lo peor de sí misma es el lugar perfecto donde hemos ido a recalar los que nadie sabe dónde más buscar.
La Evelyn de hoy, un poco más incluso que la de ayer, ha decidido no callarse nada. No aspira a ningún cargo, no le debe lealtad a ningún partido, así que habla lo que siente y lo que ve.
Bielsa gana los partidos en la conferencia de prensa, y los gana respondiendo siempre otra cosa de la que le preguntan. Es un hombre aparte, distinto y único, pero es también en todo eso un hombre de este tiempo.
La acusación constitucional contra Grau, alentada por las sospechas del ministro Quiroz, es una venganza a la que le importa muy poco la justicia. Esta es justamente la base misma del bullying: se lo ejerce contra quien se puede ejercer.
La pregunta no es si su discurso fue bueno, sino cuánto tiempo puede gobernar un país con la sola virtud de no prometer nada. Por ahora le alcanza. La oposición todavía no sabe que perdió.
El Papa no dice quizás nada del todo nuevo. Pero lo dice desde una institución grande y universal que provee a sus palabras un peso que ningún otro intelectual puede conseguir. León XIV, el tímido, parece saber perfectamente lo que hace.
¿Es este el peor Congreso desde el comienzo de la democracia? Sí y no. El anterior no dejaba de ser execrable, aunque, como en este, tuviera entre medio algunos diputados y senadores que sabían lo que estaban haciendo. Peor aún fue el anterior al anterior, el que le tocó en suerte gestionar el estallido social y la pandemia.
Kast no es un ignorante, o un bruto, no es un salvaje insensible, sino más bien un hombre de cultura media, de gusto sencillo, que sabe muy pocas cosas, que no le interesa saber más.
Las palabras dicen lo que dicen. Descontinuar es, siempre y en cualquier contexto, no continuar. Pero en la boca de este ministro de Hacienda, la palabra adquiere todavía un sentido más. En el mes y tanto que Quiroz lleva gobernando, de facto, el país, ha demostrado todas las capacidades técnicas que requiere el cargo, menos una. Quizás la más importante. El afecto.