Gobernar no es (solo) educar
A la luz de las encuestas, los primeros en dar señales de enfriamiento fueron los votantes de Franco Parisi (lo que ayuda a explicar buena parte de la caída en apoyo al gobierno).
A la luz de las encuestas, los primeros en dar señales de enfriamiento fueron los votantes de Franco Parisi (lo que ayuda a explicar buena parte de la caída en apoyo al gobierno).
El cuerpo es solo el comienzo. La misma lógica que hoy decide que estoy en ruina corporal es la que moldea el mundo que se me presenta. Y hasta el más brillante puede caer por insistencia, sin darse cuenta de que suscribe tal o cual idea no porque la eligió, sino porque el algoritmo la empujó, suavemente y sin pausa, hasta volverla inevitable.
La izquierda chilena impulsó los retiros previsionales, expandió el gasto público más allá de lo sostenible y dejó las finanzas fiscales al límite. Ahora, desde la oposición, obstaculiza las medidas correctivas y repite la misma retórica de siempre.
Hoy, lo que aparece en estas nuevas canciones no es solo un McCartney envejecido. Es un McCartney que entiende que ya no necesita competir ni con su pasado ni con nadie. Que puede permitirse cantar desde la grieta, desde la imperfección, desde una voz que ya no busca alcanzar notas, sino decir algo.
El presidente fue elegido para satisfacer dos objetivos cotidianos (bolsillo y seguridad) que la sociedad le confió, y para eso debe darse cuenta que para transformar lo imprescindible es necesario evolucionar.
En 1827, en los albores de la República, un diario advertía sobre el deterioro de la figura presidencial: “Habéis hecho de él un hombre nulo, y por esto solo habéis lastimado en lo más vivo la dignidad de la nación que él solo representa” (citado en CID, GABRIEL. 2019. Pensar la revolución. Historia intelectual de la independencia chilena. Ediciones UDP, p. 220).
Tras un estudio cualitativo sin precedentes, “Claude” mantuvo conversaciones profundas con 81.000 personas de 159 países en una sola semana, surge una verdad incómoda, no tememos que la IA nos reemplace, sino que se equivoque.
La agresión a Ximena Lincolao no es solo violencia, sino también un discurso. Nos dice que los mapuches pueden ser una causa noble que se defiende todo el año, pero una ministra mapuche es una ofensa, por ser ministra y por ser mapuche. Nos dice que la lucha de clases es una bandera hasta que llega alguien que la ganó.
Utilizando como excusa la estrechez fiscal, se alzarán voces que caricaturizarán la discusión, señalando que las empresas evaden impuestos por antonomasia y que serán “los ricos” quienes disfruten los beneficios de la rebaja. Nada más lejos de la realidad.
Resulta iluminador y oportuno, a 35 años de su asesinato, recordar a Jaime Guzmán Errázuriz, quien en el Senado señalaba en 1990 que “ningún sector político postula hoy en Chile que el mejoramiento del nivel de vida de los más pobres excluya la labor redistributiva del Estado”.
Chile posee uno de los mayores potenciales de energía renovable del planeta: radiación solar en el Norte que supera a casi cualquier otro punto de la Tierra, viento en la Patagonia, geotermia en el corredor andino. No es proyección de largo plazo: es tecnología disponible hoy, a precios competitivos.
Hay que destacar que por fin no hubo medias tintas. Conmovedora la celeridad del Partido Comunista, de la Coordinadora Feminista 8M, de Elisa Loncon... todos ellos condenando a coro el ataque a Ximena Lincolao. Tenemos Patria.
Volver, en el rock, casi siempre es un problema. Volver implica negociar con la memoria, con la expectativa, con una versión congelada de uno mismo. Muchas bandas regresan para administrar lo que fueron. Otras, derechamente, para repetirse. Acá no pasa eso. Este es un disco a la altura del mejor catálogo de Los Tres. Y eso, en una historia como esta, no es menor.
La verdadera urgencia no es solo detener la bala, sino reconstruir el mundo que la hizo parecer una opción de vida legítima. El viraje societal implica volver a creer en las mediaciones, en el respeto a la autoridad legítima y en la construcción de un orden que no sea solo el silencio de los fusiles, sino el murmullo de una convivencia con sentido.
Lo cierto es que la gentileza, este cúmulo de actitudes positivas, debiera ser una práctica cotidiana, al momento de liderar equipos, enfrentar una crisis, celebrar los triunfos e incluso cuando se toman decisiones tan difíciles e inexorables como desvincular a un trabajador o trabajadora, al margen de las fundadas y evidentes que sean las razones.
En un mundo donde reina el video vertical corto, si hiciste un contenido fome-aburrido-ultra-latero ni aunque le inyectes plata para impulsarlo te salvarás del castigo de la irrelevancia. Las plataformas quieren que la gente siga navegando.
Si el combate al racismo aspira a ser consistente, debiera sostener un principio más exigente: que ninguna forma de odio basada en la identidad, sea cual sea su dirección, puede quedar fuera del campo de atención. Lo contrario no solo debilita la coherencia del discurso, sino que abre espacios de ambigüedad que terminan siendo funcionales a aquello que se busca combatir.
Pocas veces se dimensiona que la quemadura no es solamente un evento agudo que se resuelve al cicatrizar. En muchos casos, el proceso se prolonga por años.